Tras las dos semanas de marzo, llegó abril… y no estalló la primavera, sino el desánimo, el desconsuelo y el miedo. El encierro y el confinamiento se hicieron más duros por la incertidumbre de su duración. Y mientras esperábamos el dudoso final de los días enclaustrados, el grupo Expresión 2 de La Vidriera, con Pilar al frente, seguimos a lo nuestro: fotos, fotos, fotos…

Hemos experimentado técnicas, desarrollado conceptos, ampliado conocimientos y disfrutado de la fotografía, a la vez que manteníamos el contacto y la buena sintonía del grupo a través del WhatsApp. Al mal tiempo que nos estaba tocando vivir opusimos la buena cara del estímulo mutuo haciendo y compartiendo fotos, comentarios y aprendizajes, siempre de la mano de Pilar y sus orientaciones.

Por mi parte, durante este mes, he desarrollado una actividad tan frenética como la del grupo; unas veces, siguiendo las directrices generales; otras, actuando a mi aire movido por gustos o por las posibilidades materiales.

Puedo dividir el trabajo llevado a cabo a lo largo de este tiempo en cinco apartados:

1.- La iluminación con flashes ha seguido presente porque dominar su técnica es algo que ya me resulta imprescindible; practicar sin descanso es el mejor camino para asimilar y fijar los conceptos. En las siguientes series de fotografías he jugado con dos elementos contrapuestos: negro-blanco.

Para hacer estas fotos he empleado dos flashes a 45º. Uno de ellos, al mismo nivel del objetivo, con un difusor de globo para suavizar y uniformizar la luz. El segundo flash, elevado sobre el objeto, pero sin llegar a ser luz cenital. He colocado en él un beauty para hacer la luz más difusa y homogénea. El motivo de situar los flashes a distinto nivel no es otro que hacer que las sombras sean menos definidas. Con esto y con la base y el fondo negros, consigo, con una sencilla postproducción, dejar los objetos como flotando en una atmósfera negra.

A esta serie, contrapongo la siguiente; logro el efecto de aislamiento de los objetos también con dos flashes además de un soporte de metacrilato blanco sobre el que se sitúan los elementos a fotografiar; en este caso se obvia el fondo pues la toma se hace con la cámara en alto, casi cenital.

Colocada la base de metacrilato de tal manera que quede espacio, se sitúa uno de los flashes debajo. Este lo programo con una potencia fija, más bien alta; el otro, en vertical sobre el objeto; potencia, la necesaria para eliminar las sombras; en este flash pongo también un beauty para armonizar más la luz. Repitiendo muchas tomas, consigo la foto prácticamente sin edición.

2. El segundo apartado que me ha ocupado bastante tiempo durante el mes de abril ha sido el relacionado con el estudio y la obra de una fotógrafa y un fotógrafo clásicos: Imogen Cunninghan y Edward Weston. Así, inspirándome en la faceta botánica de los mismos, he realizado fotos de flores, frutas, hortalizas… utilizando básicamente luz de ventana natural y texturas de las propias cortinas; los elementos, colocados directamente en el piso sobre el que incidía la luz.

Otras dos fotos, más en la línea de Cunninghan, a pleno día, únicamente con luz solar y una edición evidente.

3. Antes del confinamiento ya teníamos previsto en el grupo de trabajo de La Vidriera, elaborar algo especial para el Día del Libro, no obstante el coronavirus impidió que pudiéramos llevarlo a cabo en presencia. Pero Pilar, una vez más, nos motivó para realizar fotografías alusivas al día. Y no salió mal el cometido pues se hicieron muchas y buenas fotos. Incluso una fotografía de un compañero fue publicada en prensa. Del conjunto de pruebas realizadas, escojo estas tres.

4. Otro aspecto trabajado durante el mes ha sido la Cianotipia. Hay que decir que la tarea más dura ha corrido a cargo de Pilar; ella preparó todos los materiales. De las fotos enviadas por whatsapp hizo los fotolitos y los imprimió; realizó cuatro emulsiones para cada uno de nosotros y nos las envió por correo. Por nuestra parte, exponer a la luz del sol y lavar para fijar las imágenes. Hubo resultados interesantes; no fue mi caso; obtuve el fracaso más absoluto; solamente conseguí una imagen mínimamente aceptable; el resto, planas, deslucidas, imperceptible el motivo. Esto que sigue es lo salvable, a duras penas y con poca exigencia.

Emulsiones cianotipas

5. Ya finalizando el mes de abril, Pilar nos sorprende un día de buena mañana con una llamativa propuesta de trabajo: velocidad y tono; deberíamos jugar con las distintas posibilidades de la velocidad de obturación y forzar el aspecto de las fotografias variando el tono de las mismas. Trabajar los raw originales hasta obtener algo llamativo. Aquí dejo una muestra de lo conseguido

Para finalizar, un autorretrato