Entre los días 5 y 13 del pasado mes de julio, hicimos un viaje de vacaciones a Bulgaria con APYTE de Torrelavega. Después de pasar la noche en el hotel Seminario, muy cerca del aeropuerto de Bilbao, tomamos un vuelo hacia Sofía, vía Frankfurt. Llegamos a medio día.

Tras la comida y un breve descanso, salimos a tomar un primer contacto con la ciudad de Sofía. Vamos con Luis Miguel y Mila, pero pronto nos juntamos también con Juanjo y Chiti; los seis ya no nos separaremos durante el viaje, aunque nos relacionamos con todos los demás viajeros.

Visitamos la Mezquita y la Sinagoga; sólo podemos admirarlas desde el exterior; estaban cerradas. Entramos en el Mercado; es un edificio antiguo, pero reconvertido; nos gusta su estructura y organización. Volveremos el último día para comprar algún recuerdo y regalos típicos de Bulgaria.

Mezquita
Sinagoga
Mercado

De camino hacia la zona comercial de la calle Vitosha, nos detenemos en una iglesia ortodoxa, Sveta Nedelia (Santo Domingo). Hay culto en ella; nos sorprende el colorido de las pinturas y adornos, el barroquismo de los ropajes y el formalismo de la liturgia; incluso hay procesión y ritos en el exterior de la iglesia. Previo pago de cinco levas puedo hacer fotos y vídeo sin ningún impedimento.

Sveta Nedelia
Lámpara de Sveta Nedelia
Ceremonia litúrgica
Otro aspecto de la liturgia

El ambiente en la calle peatonal, Vitosha, es extraordinario; las terrazas rebosan de gente y todo el paseo está muy animado; es sábado. También nosotros nos sentamos y nos relajamos dando buena cuenta de unas refrescantes cervezas.

El segundo día de nuestro viaje de vacaciones en Bulgaria lo comenzamos visitando el monasterio de Troyan. El conjunto está formado por un recinto rectangular con las dependencias de los monjes en torno a la iglesia. Es pequeña, como casi todas las iglesias ortodoxas, pero está profusamente decorada con pinturas murales, iconos, lámparas y candelabros. Es curiosa la imagen de la Virgen de las tres manos.

Ante la
Virgen de las tres manos
Iglesia del Monasterio

Ahora nos dirigimos a Arbanassi para visitar la iglesia de la Natividad; una maravilla con todas las paredes y el techo decorados con pinturas al fresco. Aquí no hay iconos ni otros elementos ornamentales. «La iglesia de la Natividad, comenzada en el s. XV, está compuesta por una nave, un nártex y una galería exterior que conduce hasta la capilla de San Juan Bautista. Lo más interesante son sus muros, literalmente cubiertos de frescos de diferentes épocas. Los más antiguos reproducen escenas del Juicio Final y del Antiguo y el Nuevo Testamento así como alegorías de la Vanidad de la Vida.»

Nos detenemos brevemente en la casa Konstantsalieva, tipica casa búlgara hoy convertida en museo etnográfico. Después, con un calor sofocante, nos dirigimos a Veliko Tarnovo.

Iglesia de la Natividad

Ya en la ciudad y sin pasar por el hotel, nos vamos directamente hacia la colina de Tzarevetz para visitar la fortaleza ; ocupa esta una elevación del terreno rodeada por el río Yantra. Es uno de los hitos importantes en la historia de Bulgaria.

Fortaleza
Fortaleza y río Yantra

Pequeño alto en el hotel para dejar los equipajes y aliviar el calor con una buena ducha. Enseguida, ya que no permaneceremos más que esta tarde en Veliko Tarnovo, salimos a pasear por los alrededores del hotel. Es una ciudad de antigua fundación aunque no observamos el típico casco antiguo medieval. Mención especial merece el espectáculo de luz y sonido sobre la colina de Tzarevetz y los muros de la fortaleza.

Una calle de la ciudad
Vista desde la fortaleza

Iniciamos pronto nuestro tercer día de estancia en Bulgaria; hoy el viaje es largo hasta la costa del mar Negro; las visitas las hacemos por la mañana; la tarde será un largo recorrido de autobús hasta la ciudad de Burgas.

La primera visita es el Museo al aire libre de Etara ; se trata de la reconstrucción de un pequeño poblado formado por talleres artesanales donde se puede ver una muestra de los oficios practicados en Bulgaria durante siglos pasados. Tiene su encanto por el lugar en que está y por las construcciones a imitación de lo antiguo, pero no deja de ser un escaparate de cara al turismo.

Una fragua en Etara
Una calle típica de Etara

Seguimos ruta cruzando la Montaña Vieja; llegamos a su mayor altitud, el pico Shipka. Desde allí descendemos hasta el pueblo del mismo nombre para visitar la Iglesia Rusa. Llama la atención por su estructura y el dorado de sus cúpulas.

Vista general de la Iglesia Rusa
Detalle interior de la Iglesia Rusa

Atravesamos ahora el Valle de las Rosas en dirección a la Llanura Tracia. Aquí se cultiva un tipo de rosa especial, la rosa damasquina. Es pequeña, de suave olor y color rosado; florece en mayo y junio. Se utiliza, básicamente, para perfumes y aceites. Pero tiene, además, multitud de usos más caseros: mermeladas, licores, aguardientes…

Seguimos por la Llanura Tracia hasta la ciudad de Kazanlak donde se encuentra la Tumba Tracia y un Museo Etnográfico; visitamos este y probamos el licor y la mermelada de rosas. La Tumba Tracia, fechada entre los siglos V y III antes de Cristo, no se puede visitar; se accede a una réplica de la misma.

Bien entrada la tarde, tras cuatro horas de autobús, llegamos a Burgas. Paseamos por la calle peatonal, el paseo marítimo y la zona de la playa; nos extraña la cantidad de medusas que se ven. Acabamos la jornada con unas buenas cervezas al lado del hotel.

Pescadores en el Malecón
Jardines

Hoy, día 9 de julio, pasaremos buena parte del día en la costa del Mar Negro. Visitaremos dos de las ciudades más antiguas de Bulgaria. La primera es Sozopol; pese a su antigüedad, quedan poco vestigios de la misma. El núcleo de población más viejo muestra la típica casa propia de la zona: primera planta de piedra y segunda de madera. Es prácticamente una sucesión de establecimientos, tiendas y hoteles dedicados al turismo. Algunas iglesias ortodoxas y poco más. Una pequeña decepción.

Casa típica
Una calle de Sozopol

Más tarde en Nessebar admiramos el casco antiguo con su gran riqueza monumental: iglesia de S. Esteban, Cristo Pantocrator, Santa Sofía, San Juan Alitúrgenos… Muy interesante también el Museo Arqueológico con restos de la época griega (siglos V al II antes de Cristo) y una gran colección de iconos. De época intermedia, posterior a Grecia y anterior a los iconos, es la sala dedicada a la orfebrería y las joyas.

Santa Sofía

Cristo Pantocrator

Nessebar nos ha parecido una ciudad bella e interesante; está enclavada en una pequeña península con un puente de acceso a sus puertas de entrada; estas estuvieron fortificadas con torres y muralla; hoy sólo son restos y ruinas.

San Esteban
San Esteban. Detalle del interior

Ayer, ya a última hora de la tarde, llegamos a Plovdiv con apenas tiempo para dar un paseo nocturno por el centro de la ciudad. Coincide que este año esta ciudad es capital europea de la cultura. Hoy la visitaremos con calma y tiempo suficiente. Vamos directos al centro histórico; se observa la antigua arquitectura búlgara con una particularidad: la segunda planta de las casa está pintada de diversos colores; destacan los tonos ocres y albero.

Casas del centro histórico
Otra vista del centro histórico

Después de visitar el Museo Etnográfico en el que sobresale el artesonado de los techos en madera labrada, subimos a una de las colinas de la ciudad donde quedan restos de fortificaciones. Desde allí hay unas buenas vistas panorámicas de la ciudad de Plovdiv.

Vista panorámica de Plovdiv

Seguimos caminando por sus calles empinadas con abundancia de casas señoriales y edificaciones singulares. Así llegamos al teatro romano que está bastante bien conservado; hoy día se dedica a espectáculos teatrales, actuaciones musicales, conciertos…

Teatro romano de Plovdiv

No podemos olvidar las iglesias; visitamos la de San Konstantin y Santa Elena que actualmente no tiene culto; interesante. También la iglesia de la Asunción construida en 1844 como iglesia principal de la ciudad; a diferencia de la mayor parte de iglesias ortodoxas, esta es grande, tipo basílica con tres naves. De regreso hacia la calle peatonal de la ciudad entramos en la mezquita Ulu Dzhumaya, construida en el siglo XV.

San Konstantin y Santa Elena. Detalle

San Konstantin y Santa Elena. Iconostasio
Mezquita Ulu Dzhumaya

Interior de la mezquita

Por la tarde, algunos vuelven al hotel o se van de compras; nosotros, sin embargo. decidimos volver de nuevo al casco antiguo para visitar con más calma alguno de los lugares ya visitados y conocer otros. Empieza a llover; bajo los paraguas y con la ayuda de móvil y mapa, buscamos la iglesia de Santa Marina. Por fin, tras varias vueltas, damos con ella. Una maravilla; coincide, además, que al momento de llegar ha comenzado un oficio religioso. Hemos visto la iglesia en todo su esplendor, iluminada totalmente, incluso el interior del iconostasio.

Santa Marina
Santa Marina. Detalle

Nos llena de sorpresa el cúmulo de ceremonias que realiza el oficiante esparciendo incienso con un incensario por toda la iglesia: pasillo central, laterales, interior del iconostasio; ha cantado junto con otro muchacho desde un atril de un lateral y ha realizado diferentes ritos; todo esto cuando en la iglesia no hay más de cuatro personas que parecen seguir la ceremonia.

Dejamos Plovdiv a la mañana siguiente; es día once y nos dirigimos al monasterio de Rila. Después de cuatro horas de viaje, un paisaje exuberante nos recibe y acompaña mientras ascendemos hasta el monasterio. Al traspasar la puerta y acceder al interior quedamos maravillados. Un amplio patio empedrado rodeado todo él por una construcción de tres alturas de galerías; en medio la iglesia; a su lado la torre. Las galerías albergan las dependencias del monasterio: celdas de los monjes, habitaciones para la gente que se retira un tiempo para dedicarse a la oración y a la meditación y el museo con referencias al santo (S. Juan de Rila). La estructura de estas galerías es de madera sustentada en bases y columnas de piedra.

Iglesia del Monasterio

En el armonioso conjunto de Rila destaca la iglesia; tres naves, bastante más grande la central. Los dos laterales exteriores y el frente delantero tienen pórtico abierto con profusión de decorados bíblicos y alusivos al santo, tanto en los techos como en las paredes adosadas a la iglesia.

Detalle del pórtico
San Juan de Rila
Otro detalle del pórtico

El interior de la iglesia es magnífico. Destaca la lámpara, descomunal pero armónica que cuelga de la cúpula central. Toda la iglesia está decorada con pinturas al fresco. La mayor parte de los iconos están en el iconostasio. Las pinturas han perdido luminosidad debido al humo que produce el continuo arder de las velas; hoy día se pueden seguir encendiendo, pero las apagan enseguida para evitar esa suciedad. En alguna zona de la pared se han limpiado las pinturas; cambian totalmente y adquieren una luminosidad asombrosa.

Realmente este monasterio del siglo XIX es extraordinario por su grandeza, su armonía, sus pinturas y por su historia; sin duda, es lo mejor que hemos visto hasta ahora. Veremos si mañana lo que nos espera en Sofía supera al Monasterio de Rila; el programa, por eso, es esperanzador

Hoy, doce de julio, es nuestro último día completo de vacaciones en Bulgaria, todo él dedicado a la capital, Sofía. Salimos a primera hora, caminando; primera parada: Sveta Nedelia; ya la habíamos conocido el primer día; hoy la guía completa las explicaciones. En la rotonda de S. Jorge encontramos la iglesia del mismo nombre; es bastante antigua, con frescos en el interior. Continuamos nuestro camino pasando junto al Teatro Nacional y el Palacio Real. Nos detenemos brevemente en la iglesia rusa de S. Nicolás; es muy llamativa exteriormente pero reducida en su interior. Seguimos nuestro paseo por calles y avenidas hasta llegar a la catederal de Alexander Nevski.

Iglesia de San Jorge
Iglesia rusa

Esta catedral ortodoxa destaca en el exterior por sus cúpulas doradas; el interior, sin embargo,es oscuro. Esta circunstancia es general en todas las iglesias ortodoxas por el uso abusivo de las velas. El iconostasio es de mármol, cosa poco común; al tener tres naves aparece un iconostasio en cada una de ellas siendo más grande el de la nave central.

Catedral Alexander Nevski. Vista posterior
Catedral Alexander Nevski. Fachada principal

Muy cerca de la catedral se encuentra la basílica de Santa Sofía. Es poco llamativa en el exterior; en su interior hay pinturas. Había una celebración religiosa; nos llama la atención y nos gustan los cánticos.

Por la tarde, ya en bus, vamos al Museo Nacional de Historia. En él podemos recorrer las etapas del reino de Bulgaria desde sus orígenes tracios y eslavos; también se encuentran elementos latinos; hay piezas muy valiosas; algunos hallazgos se remontan el sexto y quinto milenio antes de Cristo.

Museo Nacional
Otro detalle del Museo Nacional

El último objetivo de nuestro viaje es la iglesia de Boyana. Esta sí es una auténtica maravilla. Data de los siglos XI-XIII después de Cristo. Es pequeña pero tiene unas pinturas extraordinarias; se mantiene siempre una temperatura constante para evitar el deterioro de las mismas. Sólo pueden entrar ocho personas a la vez y no permanecer dentro más de diez minutos; esta iglesia es patrimonio de la Unesco. Preciosa joya y estupendo colofón a nuestro viaje de vacaciones a Bulgaria.

Iglesia de Boyana

Iglesia de Santa Sofía

La-iglesia-de-Santa-Sofía

Más fotografías del viaje