En el grupo de fotografía, Expresión 2, de La Vidriera, surgió la idea de realizar un trabajo, tomando como base una obra de pintura. Interpretaríamos el cuadro siendo nosotros los personajes y conseguiríamos la luz y las iluminaciones de la pintura mediante flashes externos.

Sin demora, manos a la obra para elegir el cuadro. Tras las deliberaciones oportunas, escogimos dos. El primero, «Cristóbal Colón en el Convento de La Rábida», de Eduardo Cano de la Peña. En segundo lugar, «Lección de anatomía del doctor Nicolaes Tulp,» de Rembrandt.

Estudiamos las obras referidas en todos sus detalles: colocación de los personajes, vestimenta, objetos, escenario…; pero, sobre todo, hicimos énfasis en la iluminación, puntos de luz, dirección de la misma e incidencia sobre los personajes.

Decidimos empezar con la primera pintura, «Cristóbal Colón en el Convento de la Rábida». Después de algunas pruebas en estudio, conseguido el atrezzo necesario y cargados con cámaras, trípodes, fotómetros, flashes, triggers, telas…, nos encaminamos al plató.

Preparando el escenario

Colocado el escenario y la tramoya correspondiente y cada figurante con su atuendo adecuado, empezamos a probar la iluminación. Uno por uno se orientan los flashes hacia la zona o el personaje que debe iluminar cada uno. Medir, disparar, comprobar, volver a medir… Así uno tras otro hasta conseguir el efecto deseado.

PRUEBAS DE ILUMINACIÓN INDIVIDUAL

PRUEBAS DE CONJUNTO E INDICACIONES

El ambiente es distendido, alegre, festivo; entre toma y toma, entre prueba y prueba, la cámara sorprende actitudes, poses, situaciones… con su punto de broma y gracia. Como el trabajo que estamos realizando nos agrada y gusta, todo este folclore a su alrededor aparece como una parte más del mismo. Es todo ello parte del making of.

Pensando
Observando
Mirada asesina
Asesinando
¿Algún retoque más?
Sí, el brillo de la cabeza
Me enfoca
Me desenfoca
Mejor me callo
¡Por Dios, que acabe ya!
Tres dedos , tres destinos

Ahora ya nos ponemos serios; recapitulamos, tenemos en cuenta todas las instrucciones de colocación, iluminación, actitudes, gestos… y hacemos la última prueba antes de pasar a las tomas que iremos considerando como definitivas; al menos, en esta sesión.

Última prueba

Fotos y fotos sin mover la escena. Hacemos muchas, corrigiendo algún aspecto concreto y puntual según se va observando toma tras toma: un gesto, una luz que no llega bien, una postura, un flash que no dispara…; de todo ese conjunto de fotos sólo unas pocas se consideran válidas. Al final, de todas ellas, escogeremos una. Esa sería la que concluyera el trabajo. Aquí van las que parecen mejor logradas, aunque la perfección queda un poco más lejos.

CANDIDATAS A DEFINITIVA

No pensábamos que este día, martes diez de marzo, sería el último. El maldito coronavirus dictó el discurrir de los días posteriores. Ya no hubo ni jueves siguiente ni nuevo martes, nada. Quedamos varados, detenidos, sin alcanzar nuestro objetivo. Por si ese día de marzo hubiera sido el último del presente curso, he decidido recopilar el trabajo y, aunque inconcluso, sacarlo a la luz.

Pero no acabemos con tristeza; vendrán días mejores, seguro. Mientras tanto, termino la entrada con la última broma colectiva de aquel día y que está de acuerdo con el signo del tiempo que vivimos ahora.

Y el de la ventana se reía…