Queremos realizar la quinta etapa del Canal de Castilla en bicicleta. Elegimos como fechas para hacerlo el fin de semana de abril inmediato al primero de mayo; juntamos así tres días. Nuestra base de operaciones, como de costumbre, es Osorno.

Esclusa 14 en San Llorente de la vega
Llegamos el sábado, 29 de abril. Después de comer tomamos un primer contacto con el Canal y con las bicis; salimos de Osorno en dirección a San Llorente de la Vega donde se encuentra la esclusa 14; desde allí a Melgar para reponer fuerzas con unas cervecitas (muy caras, por cierto). La vuelta desde la 14 hasta Osorno es un poco accidentada: pinchazo de Paulino; cambio de neumático, pero algo débilmente punzante se queda en la cubierta y hace que pinche la nueva cámara y pierda el aire lentamente; unas cuantas paradas para hinchar la rueda. Al llegar a casa y observar detenidamente la cubierta encontramos una pequeña espina, pero muy dura, incrustada en ella; de aquí venía el problema.
Estaba previsto el domingo 30 de abril hacer la etapa Calahorra de Ribas – Becerril de Campos, pero el día sale torcido: lluvia débil y fresco; poco bueno para pedalear. Cambio de planes: hoy comeremos el lechazo, mañana haremos la ruta. Llamamos a Pedro y Victoria para que nos acompañen y disfruten con nootros del asado. Pasamos el día en Osorno.
El día 1 de mayo amanece soleado; un poquito fresco al principio, pero ideal para andar en bici. Cargamos las bicicletas en los enganches de los coches y vamos hasta Calahorra de Ribas. Un tiempo para admirar la triple esclusa (22, 23, 24); ya la conocíamos, pero nunca deja de maravillar esa estructura de las esclusas y la cantidad y fuerza del agua que por ellas se precipita hasta mezclarse, por un momento, con las aguas del río Carrión.
![]() Esclusas de Calahorra |
![]() Planificando y observando |
Este es un punto estratégico porque aquí, el 16 de julio de 1753, comenzó la construcción del Canal de Castilla. Las aguas del Carrión siguen su curso y las del Canal el suyo.
En Calahorra de Ribas está el punto kilométrico 74,7 contando desde Alar del Rey. Tomamos la margen izquierda, aunque es indiferente pues tanto la derecha como la izquierda tienen buen firme, pero con mucha piedrecilla suelta.
A poca distancia, en la esclusa de retención, nos cambiamos de margen ya que, a estas horas de la mañana, parece más soleada que la izquierda.

Esclusa de retención
Después de rectas interminables, llegamos al puente y venta de Valdemudo.

Venta de Valdemudo
Hacemos una breve parada para tomar algunas fotos y contemplar el paisaje; breves dudas para atravesar las carreteras que allí se cruzan y enfilamos de nuevo el Canal con el Serrón como destino inmediato.
En el Serrón el Canal se ramifica: el ramal de Campos y el ramal Sur. Hacemos una parada para contemplar las esclusas 25, 26 y 27 así como toda la infraestructura que aquí estuvo ubicada: astilleros para construir y reparar las barcas, fábricas de harina, establos para los animales que arrastraban las barcas y otros servicios. Impresionante línea recta del Canal hacia el sur; parece, en la lejanía, que se eleva hasta tocar el cielo.

El Canal «toca» el cielo
Reponemos fuerzas y continuamos por el ramal de Campos hasta Villaumbrales. En este lugar se ubica el Museo del Canal de Castilla; no podemos visitarlo porque, al ser lunes, está cerrado. Seguimos ruta. Poco más de tres kilómetros y llegamos a Becerril de Campos. Es un pueblo hoy venido a menos, pero con categoría de Conjunto Histórico.

Becerril de Campos
Nuestra llegada se produce justo a la hora de comer; esa era la previsión. En el restaurante La Zilla habíamos hecho la reserva; buena comida y servicio agradable. Después de comer recorremos el pueblo; su grandeza y riqueza debió de ser considerable; de ello quedan innumerables pruebas: iglesias, en flagrante ruina alguna de ellas y colonizadas por una invasión de cigüeñas, edificaciones, plazas… A la salida del pueblo nos llama la atención el humilladero con fuente y estanque donde se refleja.

Humilladero y estanque
Es la hora de volver; decidimos acortar el camino para evitar tanta piedra suelta que hace que se resientan las posaderas más curtidas. Tomamos la carretera que va desde Becerril hasta el puente de Valdemudo. Aquí escogemos, para variar, la margen izquierda del canal y no nos detenemos hasta Calahorra de Ribas. Recogemos y cargamos las bicicletas y nos demoramos todavía un rato admirando de nuevo las esclusas.

Fin de jornada
Ha sido una excursión muy agradable; por ello nos prometemos seguir la ruta del Canal en próximas ocasiones. Empezar en Becerril de Campos hasta Sahagún el Real y Paredes de Nava. Tiempo y ocasiones habrá para ponerlo en práctica mientras tengamos en Osorno el centro de operaciones.


