Casi todo el grupo, Amigos de Labastida, al completo, nos vamos de fin de semana largo a Teruel y Albarracín.

Salimos pronto, el jueves 22 de febrero; breve parada en ruta antes de llegar a Cariñena donde tenemos reservada la comida. Hace frío y un viento endiablado; pese a ello damos un paseo y nos hacemos unas fotos en  la Fuente de la Mora frente al ayuntamiento y en el Arco del Cordero. El frío nos hace desistir de más turismo y nos impele hacia el restaurante La Rebotica

Arco del Cordero

Fuente de la Mora y Ayuntamiento

Mesón La Rebotica

A  la hora prevista, en torno a las seis de la tarde, llegamos a Albarracín; recogemos las llaves y el dueño nos acompaña hasta la casa rural El Batán. La primera impresión es muy buena; todas las dependencias de la casa son agradables y acogedoras. No nos demoramos mucho porque tenemos concertada una visita guiada al pueblo.

Albarracín de noche nos sorprende con un encanto especial; a ello se añade la profesionalidad y el buen hacer de la guía. Entramos por el Portal del Agua; es la puerta más próxima a la casa rural El Batán. Callejeamos un poquito hasta llegar al punto de encuentro. Una vez aquí, la guía nos conduce por las estrechas y empinadas calles y nos explica historia, arte, peculiaridades y anécdotas del pueblo. En la Plaza Mayor, donde iniciamos el recorrido, nos hace observar la veleta sobre el casetón del reloj; parece San Jorge matando al dragón. Después veremos que no es un dragón; se trata de un lagarto; este símbolo volveremos a encontrarlo en varias puertas y rejas del pueblo. La visita resulta agrable e interesante; nos permite conocer de una manera amena y agradable aspectos de la historia de Albarracín.

Plaza Mayor de Albarracín

Puerta del Agua

Catedral y muralla de noche

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al día siguiente, viernes, nos dirigimos a Teruel. Breve paseo por la ciudad hasta la hora de la visita guiada a la ciudad. Al igual que ayer en Albarracín, vamos solos nosotros doce. Partimos de la plaza del Torico; aquí nos explican la historia de la fundación de la ciudad. Este es el primero de los cuatro apartados fundamentales de que consta el contenido de la visita. El siguiente apartado está constituido por los edificios modernistas; con ellos, a principios del siglo pasado, quisieron dejar constancia de su poder económico ciertas familias de comerciantes adinerados de Teruel.  Contaron con el arquitecto catalán Pablo Monguió que supo plasmar el deseo burgués de protagonismo económico y social.

Edificio modernista

Plaza del Torico

Dejamos el Modernismo y vamos hacia la iglesia de San Pedro y el mausoleo de los amantes; la iglesia tiene una fuerte impronta mudéjar. La guía nos narra la historia de los Amantes; procede de una antigua tradición posteriormente documentada; Juan Diego de Marcilla e Isabel de Segura viven en Teruel en los primeros años del siglo XIII. Por la tarde visitaremos ambos lugares por dentro.

Los Amantes de Teruel

El cuarto elemento a tener en cuenta son las torres mudéjares, San Miguel y  El Salvador. El arte de Teruel es excepcional; por ello, en 1986, se declararon estos monumentos turolenses Patrimonio de la Humanidad. Estas torres guardan una historia de amor y de tragedia. Parece que estos dos sentimientos son consustanciales a la ciudad.

Torre de San Miguel

 

 

 

 

 

 

 

 

Terminamos la visita en la escalinata que comunica la ciudad con la estación del tren. Esta obra del arquitecto turolense José Torán de la Rad (1888-1932) se construyó a comienzo de los años veinte  para salvar el desnivel existente entre la «Estación del Ferrocarril Central de Aragón» y el casco antiguo de la ciudad.

Después de comer, con apagón incluido, visitamos la catedral, San Pedro y el Mausoleo de los Amantes. Admiramos la techumbre mudéjar de la catedral; es una auténtica joya; está  decorada con motivos geométricos, vegetales y figurados. «Es como un libro abierto que muestra la cosmovisión del Teruel medieval«. San Pedro se construye a lo largo del siglo XIV; iglesia de  una sola nave con ábside poligonal; llama la atención el equilibrio de las formas y la bóveda de crucería. Nada, desde fuera, hacía pensar en la maravilla de su interior. En el Mausoleo, un audiovisual nos vuelve a contar la historia de los Amantes; fotos con las estatuas yacentes de los mismos, obra de Juan de Ávalos.

Altar mayor de San Pedro

Mausoleo de Los Amantes de Teruel

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ya de noche regresamos a Albarracín. Teníamos reservada la cena, pero el hambre es escaso debido a la abundancia de la comida. Atención deficiente y local incómodo; breve paseito y a casa; hay que disfrutar del amplio comedor con la música que nos trae Pedro y bailar un poquito.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sábado; nuestro objetivo hoy son Los pinares de Rodeno y las pinturas rupestres del Prado del Navazo. Aquí nos espera la guía; para llegar a este punto, recorremos una senda entre pinos y rocas areniscas; la erosión ha esculpido formas caprichosas en ellas. La escasa dificultad de la senda, la belleza del entorno y el día soleado nos conducen, casi sin esfuerzo, hasta el Navazo. Empezamos la visita.

El grupo camino del Navazo

Formas caprichosas de las rocas areniscas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estas pinturas aparecen hoy como monocromáticas y, algunas,imperceptibles casi. No es de extrañar, pues seis mil años a la intemperie y con muy poca protección de la lluvia, ya es una proeza que hayan llegado hasta hoy. No es Altamira ni mucho menos, pero su importancia y encanto son innegables. Particular mención merece el abrigo de los Toricos del Navazo.

Torico del Navazo. Detalle

Toricos del Navazo. General

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comemos en el parque de las pinturas; después reemprendemos la marcha, otra vez entre los pinos y las rocas areniscas, hasta llegar a Albarracín. Tras un breve descanso en la casa rural, nos vamos a hacer la ruta fluvial; es una senda que sigue el curso del río Guadalaviar bordeando el peñasco en el que se asienta Albarracín; resulta un paseo agradable. Entramos en el pueblo, atravesando uno de los puentes, y ascendemos a lo largo de la muralla; las vistas desde esa altura son extraordinarias; la luz del atardecer hace que fachadas, tejados y torres destaquen de una manera especial.

Albarracín con luz de atardecer

Otras fotos de estos días

Albarracín from Paulino Carasa on Vimeo.

 

LOS PINARES DE RODENO

Situación de los Pinares de Rodeno

Los Pinares de Rodeno —primer espacio protegido de la provincia de Teruel— se encuentran situados en plena sierra de Albarracín. En 1995 fueron declarados Paisaje Protegido ampliándose dos años después su extensión hasta las 6.829 hectáreas que ocupan en la actualidad.

El principal rasgo característico de los Pinares de Rodeno es la roca arenisca roja que compone la mayor parte de sus suelos y, junto al verde de las frondosas extensiones forestales, aporta al conjunto una interesante singularidad cromática. El paisaje, en general, está dominado por una sucesión de escarpes y grietascolonizadas por vegetación que muestra su punto más elevado en los 1.602 metros del cerro de la Cruz de Montoyo.

La erosión ha sido la encargada de moldear durante siglos las montañas de los Pinares de Rodeno haciendo que sus rocas adopten formas caprichosas de especial interés geológico como taffonis (huecos semiesféricos), gnammas (grandes depresiones circulares) o anillos de Liessegang.

Por su terreno discurren varios cursos fluviales que en determinados tramos aparecen encajonados entre estrechas hoces excavadas entre paredes de roca. Los Pinares de Rodeno cuentan con un gran número de abrigos y cuevas como las del Prado del Navazo, la de Doña Clotilde o la Cocinilla del Obispo. En algunas de ellas se conservan muestras de arte rupestre levantino.

Vegetación. El pino rodeno es la especie vegetal dominante de todo el conjunto y el máximo protagonista de todo el espacio protegido. A su lado aparecen extensiones más o menos pobladas de roble o enebro. Su fauna es la típica de los montes de la sierra de Albarracín y d elas montañas del este de España: jabalí, corzo, ciervo, zorro y garduña. Mientras que sus cielos son surcados por aves rapaces como el águila real, el búho o el halcón peregrino.

Itinerarios. Los Pinares de Rodeno cuentan con varias zonas de aparcamiento, áreas recreativas y miradores repartidos por su terreno. Todos sus principales puntos de interés natural o cultural son accesibles mediante una amplia red de senderos señalizados aptos para ser recorridos a pie e incluso a caballo en determinados casos. La escalada es otra actividad común en la zona, aunque su práctica está reducida a un área determinada. (Esta informaión ha sido extraída de la web «España fascinante»)