KHIVA
Fueron bastantes meses de pensar e imaginar cómo sería este viaje a Uzbekistan y nuestro recorrido por la Ruta de la Seda. Por fin ha llegado el momento de experimentarlo y vivirlo. Subimos al avión con la ilusión a flor de piel ansiando ya conocer ese destino tantas veces imaginado; aunque siete horas de vuelo producen un cierto cansancio.


